Pedagogía de la Memoria

Creemos que la Pedagogía como señala Inés Dussel, no debe ser pensada como un camino o como el mejor modo de trabajar las estrategias más eficaces de transmisión de las memorias del pasado reciente, sino más bien, que la pedagogía debe ser un ejercicio de análisis de los discursos y las prácticas sociales que están disponibles, que circulan, nos rodean como sujetos y actores sociales del presente; y nos muestran cómo estamos atravesados por lo dominante, y al mismo tiempo cómo somos otro distinto que lo dominante. Es así que, evidentemente, no hay una única Memoria sino memorias en plural, que son objeto de disputa política, cultural, histórica y social donde los individuos, los grupos, las instituciones participan y construyen sentidos e interpretaciones que nunca son definitivas ni se clausuran. Es decir, se delinean en el marco de luchas y de relaciones de fuerza, que mutan y se transforman a lo largo del tiempo histórico, cristalizando en algunos momentos en relatos que logran grados de legitimidad social.

domingo, 11 de marzo de 2012

Carlos Pagliere (ex juez) declaró en el juicio de Olavarría y fue aplaudido

En la edición de Página 12 de hoy - domingo 11 de marzo de 2012

Testimonio y homenaje

Carlos Pagliere hizo lo que pocos, aceptar en plena dictadura un hábeas corpus y salir a buscar a un perseguido. Tuvo que dejar la carrera judicial, pero el expediente que abrió entonces fue clave para la causa de hoy.

Por Alejandra Dandan

Carlos Pagliere fue el juez que investigó durante la dictadura las primeras horas del secuestro del abogado laborista Carlos Moreno, de Tandil. El sumario que reconstruyó ahora es una de las pruebas más importantes del juicio oral a los represores que se lleva a cabo en Olavarría. El juez actuó en base a un hábeas corpus impulsado por el Colegio de Abogados de Azul y por abogados de Tandil y Olavarría. Usó su auto particular, cargado con la máquina de escribir, un secretario, un defensor y un fiscal, con los que lograron encontrar en la oscuridad la casa donde había estado Moreno en uno de sus frustrados intentos de huida. Por las presiones que recibió, Pagliere salió a buscar apoyo hasta en la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires. La respuesta de los jueces y su periplo, que incluyó la decisión de renunciar a la Justicia, acaba de ser relatada en el juicio oral por el ahora ex magistrado. En plena sesión, recibió un caluroso y emocionado homenaje de toda la sala.

“Me causó una fuerte impresión el reconocimiento que hizo la sala y que me aplaudieran, porque realmente yo sentí que no debía ser así”, dice Pagliere. “Claro, uno hace las cosas que normalmente se debe esperar de alguien con una función pública. Lo único que hice fue cumplir fielmente el juramento que asumí y eso ha sido mi manera de manejarme en la vida, no quiero espectacularidad porque sería destruir lo hecho en cuarenta años de ejercicio.” En momentos en que las causas de lesa humanidad echan luz sobre la inacción de buena parte de las estructuras judiciales durante la dictadura, aquello lo convierte en un juez singular. No sólo por el desempeño o las presiones, sino incluso por cómo explica que aún no sabe si su intervención no precipitó finalmente el asesinato de Moreno.

“Me intriga –dice– y no creo que alguna vez pueda dilucidarlo, que mi intervención no haya precipitado que se le diera muerte a Moreno. Eso siempre lo he llevado conmigo como una carga muy pesada, no lo voy a poder develar, pero creo que pasó al día siguiente de que yo estuviera en el campo al que él llegó escapándose cuando era prisionero.”

En abril de 1977, un grupo de abogados pidió verlo en su despacho. Pagliere los recibió, le dieron un hábeas corpus y uno de ellos le dijo que Moreno había sido visto en la comisaría primera. “Rápidamente me voy en mi auto particular, con mi secretario y escribiente”, dice el ex juez. “Le doy la noticia al fiscal y al defensor de turno y por supuesto por la discreción necesaria, quería ser sorpresivo. En Tandil allano la comisaría, pero no estaba ahí y allano los otros dos posibles lugares que eran la comisaría segunda y el destacamento de Villa Italia, pero todo dio negativo.”

El juez volvió entonces a la Comisaría 1a, donde encontró a otros abogados que le dijeron que aparentemente había un testigo que había visto a una persona que podía haber sido Moreno, en las afueras de la ciudad. Lo dejaron por escrito e inmediatamente el juez salió para la sierra.

“Era de noche, yo no conocía la zona así que no podría hoy identificarla. Llegamos, el lugar no tenía luz y me acuerdo que tomamos la declaración al hombre con un sol de noche que de pronto se apagó y generó una sensación bastante fea, porque yo tenía la íntima convicción de que en algún lugar cercano debía estar el doctor Moreno, porque de la manera que había llegado no podía estar muy lejos de ahí.”

El hombre les dijo que había visto a una persona barbuda, con el torso desnudo, descalzo, con los pies lastimados, que le pidió auxilio, pero que él se negó a dárselo por miedo. El juez se retiró pero al otro día buscó una foto de Moreno; le pidió a un dibujante que le agregue una barba y volvió a llamar al testigo que lo identificó como el abogado. Ese tipo de contrapruebas son las que consolidaron el expediente. Como sucedió cuando el jefe de la Regional Azul lo llamó para decirle que tenía una prueba que podía entregarle o no, en alusión a la política de desaparición. Finalmente lo hizo, le dio el saco de un traje que había encontrado en un alambrado. El juez nuevamente volvió a contrastar si era de Moreno y hoy cree que lo dejó el abogado, para avisar que había pasado por ahí.

En el relato hubo otros puntos importantes. Un nuevo llamado del jefe de la Regional para avisar que en un radiograma le estaban pidiendo información sobre el juez. Como los únicos que manejaban los radiogramas eran las fuerzas de seguridad, Pagliere no tiene duda de dónde venían las preguntas. Luego lo llamó uno de los abogados que había impulsado la denuncia y le avisó que estaba totalmente presionado. En ese contexto, el juez decidió entrevistarse con el presidente de la Corte Suprema bonaerense, Gerardo Peña Guzmán.

“Me di cuenta de que estaba poniendo en riesgo a mi familia. Arriesgarme yo no era tanto problema porque yo sabía que era mi deber. Pero había gente de por medio, abogados, y entonces me pregunté: cómo hago para mantener la discreción y a su vez que se sepa esto sin que trascienda. Decidí ir yo mismo y en soledad a La Plata, me llevé una fotocopia del sumario y me entrevisté con Peña Guzmán.”

“Mire, doctor –le dijo–, estoy investigando una cuestión que quiero que el máximo tribunal conozca. No vengo a pedir instrucciones porque sé lo que tengo que hacer pero quiero que se sepa por si pasa algo.” Peña Guzmán le pidió dos horas. Pagliere volvió y lo recibió otro ministro, del que no da su nombre porque está muerto. “Me recibe en el salón de verano de la Corte, que es una sala especial en la que se hacían los acuerdos de los nueve jueces, un lugar que impone formalidad, digamos, una actitud reverencial hacia la idea de la Justicia.”

“¿Qué está haciendo usted investigando esta causa?”, le inquirió el ministro. Le dijo que era un tema de la Justicia militar. Pagliere respondió: “Hasta este momento, lo que tengo es que ha desaparecido una persona, yo soy un juez penal e intervengo ante un hábeas corpus y hasta he encontrado una punta”. El ministro repitió sus palabras y Pagliere insistió: “Creo en la Justicia pero siento que me están pidiendo algo que no es lo que mi deber me pide”.

El ministro le pidió entonces otras dos horas. Pagliere decidió renunciar al cargo de juez. Cuando volvió lo recibió Peña Guzmán. El juez le habló de la renuncia, pero Peña Guzmán le dijo que él mismo había aprendido que las cosas debían pelearse desde adentro. Mientras conversaban, de pronto sonó el teléfono. Era el entonces ministro de Justicia de la provincia, Jaime Smart, que ahora que es juzgado dice no haber hecho nada. Smart llamaba para decirle que en ese momento el Primer Cuerpo estaba dando a publicidad que Moreno había muerto en un enfrentamiento.

Este viernes, al terminar su alegato, los fiscales de la causa saludaron los actos de Pagliere y anunciaron que iniciarán una causa por lo actuado en esos años contra los miembros de la Corte Suprema provincial.

Imagen del Diario El Eco de Tandil

lunes, 24 de octubre de 2011

28 de octubre en San Miguel - Balance del Programa y proyección de 'Madres'


Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa
Dirección de Educación Superior

Jornada “Memoria, Verdad y Justicia en la Educación Superior”

Balance de gestión del Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico.
Presentación de
la película documental "MADRES".
El programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico celebra sus 6 años de trabajo presentando la película documental Madres, junto a su director, madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) y autoridades de la Dirección Provincial de Educación Superior. La jornada se realizará realizará el viernes 28 de Octubre en el Instituto Superior de Formación Docente N° 112 de San Miguel. Durante la Jornada se exhibirán producciones de los Institutos Superiores de Formación Docente y Técnica realizadas en el marco del programa y como resultado de la línea de acción sobre memoria que promueve la Dirección de Educación Superior en sus políticas de jerarquización académica y democratización del nivel.
El programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico promueve la apertura y profundización de espacios de formación, discusión académica y socialización de saberes y experiencias sobre la construcción del sentido pedagógico del pasado reciente, sus consecuencias, los relatos y memorias acerca de ese pasado reciente, la defensa de los derechos humanos durante la democracia y las perspectivas históricas de participación de todos los actores sociales y educativos en esta transformación, en el horizonte de un proyecto histórico nacional y popular.
A 35 años del último golpe cívico militar, la Dirección de Educación Superior promovió la reflexión sobre el pasado reciente en los Institutos Superiores de Formación Docente y Técnica a través de diversas instancias de formación, capacitación y distribución de recursos, como la entrega gratuita de la película Madres.
La presentación oficial de la película para el Nivel de Educación Superior contará especialmente con la presencia Eduardo Walger, director de la película, Nora Cortiñas y Taty Almeida, Madres de Plaza de Mayo (Línea fundadora). Asimismo, en un manifiesto acto de homenaje de los docentes y estudiantes de educación superior a los 30.000 desaparecidos y a las Madres los Institutos contarán con un espacio para compartir el trabajo que vienen realizando desde el 2006 hasta la fecha en el marco del programa, como un aporte a la construcción de una memoria, basada en la verdad y la justicia.
Información general:
• Fecha: 28 de Octubre de 2011
• Horarios de la presentación de la película: 18:00 hs.
• Horarios de la muestra: 13:00 a 18:00 hs.
• Lugar: ISFD N° 112 – Argüero 1138 - San Miguel.
• Inscripción: hasta el 26 de Octubre (ver ficha para inscripción)
• Inscripción para el montaje de la muestra: hasta el 26 de Octubre (ver ficha para
muestra)
Contacto:
Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico
Dirección de Educación Superior
Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa
Teléfono: (221) 429 5313
Correo electrónico: contra_elolvido@yahoo.com.ar

sábado, 3 de septiembre de 2011

Comienza el juicio por "La noche de los lápices"

El lunes 12 de setiembre próximo empezará en esta capital el juicio oral y público a 26 ex miembros de la dictadura, entre ellos un ex gobernador.

LA PLATA.- El lunes 12 de setiembre próximo empezará en esta capital el juicio oral y público a 26 ex miembros de la dictadura, entre ellos un ex gobernador, acusados de los crímenes perpetrados en la "Noche de los Lápices", en el "Caso Graiver" y del secuestro del periodista del diario "La Opinión" Jacobo Timerman, entre otros hechos, informaron hoy fuentes judiciales.

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata encabezará el proceso al ex jefe de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Miguel Etchecolatz -que ya cumple condena a prisión perpetua-, el ex médico policial Jorge Bergés, el ex policía Hugo Guallama y el ex gobernador bonaerense de facto Ibérico Manuel Saint Jean, más otros 22 acusados.

Todos ellos están imputados en el expediente judicial denominado "Circuito Camps", que incluye a 280 víctimas en los hechos ocurridos en los centros clandestinos de detención conocidos como "Comisaría Quinta", "Brigada de Investigaciones de La Plata", "Arana", "Puesto Vasco" y "COTI Martínez".

Se ventilarán los casos conocidos como "Noche de los Lápices", el secuestro de diez estudiantes secundarios que reclamaban por el boleto estudiantil en La Plata y la desaparición de seis de ellos en setiembre de 1976, y el "Caso Graiver", referido al secuestro de varios familiares y empleados del banquero David Graiver en marzo de 1977.

También figura el secuestro de Timerman -fundador del diario "La Opinión" y la revista "Primera Plana" y padre del actual canciller, Héctor Timerman-, quien estuvo detenido en los centros clandestinos de Puerto Vasco y COTI Martínez y fue liberado en 1980, tras lo cual se exilió en Israel y Estados Unidos.

También se juzgará el secuestro del albañil y militante peronista Jorge Julio López, quien se encuentra desaparecido desde 2006 luego de que declaró como testigo en el juicio contra Etchecolatz.

Saint Jean fue gobernador de la provincia durante la dictadura y quien dijo: "Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, luego a sus simpatizantes, luego a quienes permanezcan indiferentes y por último mataremos a los indecisos".

También será juzgado Jaime Lamont Smart, ex ministro de Gobierno de Saint Jean, en un proceso en el que declarará más de un centenar de testigos.

La lista de acusados se completa con el ex coronel del Ejército que era subjefe de la policía de la provincia, Rodolfo Campos; el ex jefe de la Unidad Regional de La Plata Horacio Elizardo Luján, y los ex jefes de la Brigada de Investigaciones de La Plata Rubén Oscar Páez y Pedro Antonio Ferriole, entre otros policías.

miércoles, 24 de agosto de 2011

JUAN CABANDIE DIO SU TESTIMONIO COMO NIETO RECUPERADO EN EL JUICIO POR ROBO DE BEBES

“Era muy violento conmigo y la familia”

El legislador porteño detalló el vínculo con su apropiador Luis Falco, que lo maltrataba, la relación con Samuel Miara, otro represor que se apropió de los mellizos Reggiardo Tolosa. Cabandié nació en la ESMA y sus padres continúan desaparecidos.

Por Alejandra Dandan

“Una catarata de lágrimas”, dijo Juan Cabandié cuando dejó la sala de audiencias. La emoción se desborda en algún momento y el tribunal se ve obligado a pasar a un cuarto intermedio para dejar un poco de espacio a esas lágrimas. A Cabandié le habían preguntado por el secuestro de sus padres y cuando empezó a explicarlo, tuvo que parar. Antes había dicho algo sobre lo que volvió a insistir en el tramo final, la necesidad de encontrar alguna lógica, esta vez para su propio secuestro: “La necesidad de estas familias que con instrumentos ilegales han hecho uso de la autoridad transitoria al haber robado bebés, estaban satisfaciendo un vacío existencial o vacío familiar, que quizá se producía en algunas. Es el caso de (Luis) Falco”, explicó. “A partir de que pierden un bebé antes de nacer o durante el mismo nacimiento, tienen la necesidad de completar la familia con un estándar de familia tipo, de ser cuatro integrantes, y toman la decisión de apropiarse de un bebé ajeno. Y el lugar de poder y la impunidad los llevaba a agarrar chicos nacidos en centros clandestinos.”

Juan Cabandié declaró en la audiencia por el plan sistemático de robo de bebés. Los integrantes del Tribunal Oral Federal Nº 6 abrieron el debate con las preguntas del protocolo. Cuando le pidieron la fecha de su nacimiento, Cabandié hizo una pausa y dijo “20 de marzo de 1978”. Cuando la presidenta del tribunal, María del Carmen Roqueta, le preguntó, en cambio, si tenía pleitos pendientes con los acusados, se apuró en recordarle los datos del expediente: “Yo he nacido en la ESMA, como consta en la causa; mi madre ha sido secuestrada y me tuvo en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada, ex ESMA, a mediados de 1978”. En las dos horas siguientes, presentado a sí mismo como diputado de la Ciudad de Buenos Aires, Cabandié volvió a entrar a la casa donde vivió convencido de que era hijo del policía de Inteligencia Luis Falco. “Donde yo estaba al borde de dar saltos de rana a la mañana, para ejemplificar la manera en la que se manejaba ésa que era una relación tortuosa y especialmente violenta.” Una familia a la que llegó a ocupar el lugar del niño muerto. Un lugar donde supo que Falco se infiltró entre las Madres de Plaza de Mayo y celebró porque lo equiparaba con los marinos. Y el lugar donde él pronunció alguna vez el nombre de Néstor Kirchner para enfrentar a Falco, cuando dejó la casa de Abuelas de Plaza de Mayo con alguna certeza sobre sus análisis genéticos y su apropiador lo llamó, por primera vez preocupado, para preguntarle si alguien más sabía algo. “Denotaba una especie de temor que no era habitual en él –dijo Cabandié–. Sí era habitual en mí porque yo le tenía mucho miedo, y por el miedo que tenía se me ocurre responderle que sabían Estela Carlotto y Néstor Kirchner. Estela lo sabía de alguna manera, porque mi denuncia estaba en Abuelas. Kirchner obviamente no lo sabía, yo no lo conocía, pero para mí era como una mano de protección, pensaba que nos iba a ayudar a nosotros, y él se asustó más.”

Hubo dos momentos singulares del relato. Uno, compartido con los jóvenes apropiados y restituidos que declaran en el juicio, que es el momento en el que entran y logran mostrar las condiciones domésticas y, entonces, más íntimas de la apropiación. El modo en el que funcionaron aquellas supuestas familias. El otro, la reconstrucción de la historia de sus padres, detalle a detalle, desde la lógica de las biografías políticas.

El relato

“¿Cuándo supo que Damián Cabandié y Alicia Alfonsín eran sus padres?”, le preguntó al comienzo el fiscal Martín Niklison. “De esto me entero el 26 de enero de 2004 –dijo Cabandié–, a partir de que yo me acerqué a Abuelas de Plaza de Mayo, a mediados de 2003, por distintas dudas con relación a mi filiación, en situación de inestabilidad emocional por no tener respuestas a muchas preguntas, por el maltrato que me prodigaba la persona que era mi padre. Y porque ningún argentino es ajeno a lo que sucedió entre 1976 y 1983.”

En esa casa, Cabandié era Mariano Andrés Falco, supuesto hijo de Falco y de Teresa Perrone y hermano menor de Vanina, la persona que lo acompañó más tarde en toda la búsqueda. Con Falco había “una relación tortuosa”, dijo él. “Era una relación mala, no así con Teresa. Yo lo dejo de ver a los 19 años, cuando se divorcia. No lo veo más. Era muy violento, muy autoritario, ejercía violencia sobre la familia, o ese supuesto núcleo familiar, aunque era especialmente violento conmigo, a partir de travesuras como las de cualquier chico: se agarraba de esos elementos para ejercer la violencia hacía mí.”

Falco estuvo en Inteligencia de la Policía Federal. El padre fue comisario general y su hermano sigue en actividad dentro de la fuerza. Tenía un trabajo de visitador médico como cobertura. Cabandié cree que llegó a sus manos por la relación con el represor Samuel Miara –parte de las patotas del Atlético, el centro clandestino por donde pasaron sus padres–, apropiador de los mellizos Reggiardo Tolosa y a quien Juan llamaba “tío”. Cabandié está convencido de que, por jerarquía y relación de mandos, Miara le permitió a Falco obtenerlo de adentro de la ESMA. A los 8 o 9 años, Cabandié vio en televisión las fotos de los mellizos Matías y Gonzalo buscados en llamados solidarios. Preguntó, le dijeron que era un error, pero él se guardó las dudas porque hacía tiempo que no los veía. Dos o tres años después volvió a ver fotos en televisión, esta vez con pedido de paradero. Falco viajó a Paraguay para ver a Miara. En 1989 extraditaron a Miara. Cabandié dijo que, en ese momento, Falco le dijo que Miara había hecho “una gran obra de amor con los mellizos” porque, cuando nacieron, estaban muy flaquitos: “Siendo mellizos, habiendo nacido en la comisaría de La Plata y con su madre torturada –explicó–, no es descabellado pensarlo”.

Pese a la supuesta clandestinidad de las actividades de Falco, en algún momento el represor empezó a construir relatos de lo que hacía, “despojado de cualquier resguardo”. Les hablaba de los allanamientos, de los operativos, de los discos y guitarras, jactándose por haberlos robado en los operativos. Le causaba gracia haberse infiltrado como operario del subte y que lo hayan descubierto. Les contó que usó un seudónimo para infiltrarse en el Mundial ’78. Les mostró una credencial a nombre de Leonardo Fajardo, “que hace alusión a la personalidad”. No hace mucho, Cabandié supo además que había vendido un departamento. Una militante de aquellos años lo contactó para contarle que le había comprado ese lugar a Falco. Que cuando vio la casa le llamaron la atención las imágenes de policía en las paredes y dos niños que jugaban con cara de tristes.

En la sala, Roqueta seguía la declaración con los jueces Julio Panelo y Domingo Altieri. En el fondo, entre el público, estaba la plana mayor de La Cámpora. Niklison seguía con las preguntas. Cabandié habló entonces del Nunca más. “Cuando yo empiezo a tener curiosidad sobre cuestiones de la vida, veo que llamativamente había un libro Nunca más en la casa. Había otros libros. Había libros de formación militar. Que no tenía nada de malo que sean de formación militar, pero había un libro explícitamente antipopular, con reivindicaciones de vejaciones y torturas.” Para entonces tenía 15 años. Leyó los nombres de los amigos de Falco, entre ellos del filonazi Jorge Vieira: “Leerlo me acercó a tener otra mirada, no me asombré de que apareciera explícitamente como filonazi fascista sino leerlo en un libro me llamó poderosamente la atención y empecé a darle más importancia a esa posición diferente”.

Cuando Cabandié empezó a hablar de sus padres, Roqueta ordenó un cuarto intermedio. Fue la primera vez en la que tuvo que dejar de hablar. “Mis papás desaparecen el 23 de noviembre del ’77 –dijo–. En ese momento, la organización política a la que pertenecían había tomado la decisión de iniciar el pasaje a la clandestinidad. Es decir, apartarse de los lugares de origen; mis padres eran muy jóvenes, tenían 16 y 19 años, estaban casados hacía un año.” Ellos vivían en Congreso, en la calle Solís, muy cerca del Departamento Central de Policía; primero fue secuestrado su padre, cuando salía de ENTel; y después su madre, cuando salía de un almacén. Más tarde habló de la ESMA, de su nacimiento, de los 15 o 20 días que estuvo con su madre. Del momento en que lo llamó sólo Juan, porque era un nombre simple. De la carta que le obligaron a escribir cuando estaba convencida de que a su hijo no lo iban a devolver a la familia. Aunque al final siguió con ellos. Pero esta vez habló de la vida cuando Roqueta le preguntó por las identidades políticas. Damián estuvo en la UES, antes del golpe se incorporó a la unidad básica Beto Simona, parte de la estructura de Montoneros. Con el pasaje a la clandestinidad, las actividades se trasladaron al Club Social Teodoro García, donde se conoció con Alicia. Tuvieron una militancia activa en la Villa General Mitre, que era la villa más grande de la ciudad de Buenos Aires, dijo Cabandié. La villa estaba en Colegiales, en el espacio que ahora ocupan la Plaza Mafalda y el Mercado de Pulgas. De su padre sabe que era el que más hacía pintadas; su madre, en cambio, estaba en el barrio.

Página 12 - 24/08/2011

martes, 23 de agosto de 2011

Jornada Regional de Pedagogía de la Memoria en Balcarce

Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico

Fecha: viernes 16 de septiembre de 2011
Instituto sede: ISFD N° 32 de Balcarce
Título: «Memoria, educación y juventud: los lápices siguen escribiendo”

Fundamentación

El programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico de la Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa en febrero del presente año organizó las Jornadas de “Evaluación 2010 y Planificación 2011” en el marco de las políticas participativas y de jerarquización académica del nivel superior y democratización de los Institutos Superiores de Formación Docente y Técnica.
Estas jornadas contaron con la participación de docentes y estudiantes de los Institutos, permitieron evaluar las intervenciones anteriores del Programa, establecieron las prioridades en cada uno de los Institutos participantes y proyectaron una agenda pedagógica acorde con las expectativas generales.
En este sentido, se propuso realizar la Jornada Regional «Memoria, educación y juventud: los lápices siguen escribiendo» en la ciudad Balcarce. Dicha jornada retoma la apertura y profundización de estos espacios de formación, discusión académica y socialización de saberes y experiencias sobre la construcción del sentido pedagógico del abordaje pasado reciente que se vienen realizando desde el año 2006.
La relevancia temática, a cumplirse un nuevo aniversario de “la noche de los lápices” permitirá reflexionar sobre el pasado reciente en el presente, a través de los ejes de memoria, educación y juventud. A su vez, permitirá abordar ejes pedagógicos centrales de la actual reflexión en el Nivel Superior y revisar, desde el enfoque del Programa, la temática de Juventudes y su relación con los derechos humanos, específicamente con los derechos de la niñez, la adolescencia y la juventud.
Por estos motivos, se propone una Jornada Regional destinado a la comunidad académica del Nivel Superior de la zona centro de la provincia que comprende las Regiones 17, 18, 19, 20, 21, 22 y 25. El Encuentro se realizará en una jornada de trabajo en las modalidades de paneles de especialistas, talleres y cine debate.

Objetivos

• Promover el debate académico y político sobre la Pedagogía de la memoria vinculada a la educación y la juventud.
• Facilitar la apertura de espacios para la reflexión local y regional sobre el pasado reciente a través del abordaje pedagógico de la “noche de los lápices”
• Generar un espacio de formación político académico que aporte a la revalorización y jerarquización de la educación superior.

Agenda
A confirmar: conferencia, muestra de libros prohibidos durante la dictadura, talleres, acto por la noche de los lápices.

Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico
Dirección de Educación Superior
Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa
Teléfono: (0221) 429 5313
Ingresar a Pedagogía de la Memoria

domingo, 3 de abril de 2011

Belgrano - La película en el anfiteatro del Museo Histórico


La Subsecretaría de Cultura de nuestra ciudad nos invita a presenciar la proyección de Belgrano - La película, el próximo viernes 8 de abril a las 19:30, en el anfiteatro del Museo Histórico Municipal.
Es una excelente ocasión para encontrarnos y que la experiencia de ver este filme sea un ejercicio de memoria compartida. (Se aconseja llevar reposera o banquito)

Trailer:


Sinopsis:

El telefilme Belgrano se centra en los últimos diez años de vida del creador de la bandera argentina.

En 1810 Manuel Belgrano cree que es posible reemplazar la autoridad real – la de Fernando VII prisionero de las tropas napoleónicas – por la de una comunidad de hombres virtuosos que, identificados con la Patria, interpreten con fluidez al pueblo. Esa convicción guía la práctica política y militar de Belgrano, que lo muestra animado y confiado. Luego llegarán las batallas ganadas, las derrotas, el desencanto, la indisciplina, y el replanteo permanente de sus fuerzas y de sus aptitudes para continuar con la gesta.

Este telefilme cuenta cómo la vida personal de Belgrano quedó rezagada a su vida pública y cómo su virtud patriótica lo obligó a postergar lo privado, sinónimo de pasión individual. Por eso sus amores ocuparon un segundo lugar, recatado, un tanto invisible a los ojos de los demás.

El final, ineludible, termina por resolverse en su cuerpo, espacio privado por excelencia, pero que también parece ser la metáfora de cierta decepción política en aquellos años de la revolución.

Belgrano, la película. Es una coproducción de la TV Pública Canal 7 y Canal Encuentro, auspiciada por el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales), realizada por 100 Bares Producciones y apoyada por el Ente Cultural de Tucumán, el gobierno de Tucumán, el Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los DDHH, la Universidad Nacional de San Martín, el Ministerio de Educación de la Nación, la red educar y RTA (Radio y Televisión Argentina).

domingo, 13 de marzo de 2011

LA INDEPENDENCIA ES OTRO NOMBRE DE LA DIGNIDAD - Eduardo Galeano

Días atrás, el 22 de Febrero, para ser más precisos, Eduardo Galeano recibió de manos de Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal de México el Diploma de Honor y Medalla 1808 en reconocimiento a su trayectoria. En una ceremonia realizada en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el autor de Las venas abiertas de América Latina mostró su gratitud con México y manifestó su solidaridad con el país ahora que esta tierra entrañable es víctima de la hipocresía del narcosistema universal, donde unos ponen la nariz y otros los muertos, y unos declaran la guerra y otros reciben los tiros. A continuación, sus palabras:
Quiero dedicar este homenaje a la memoria viva de dos Carlos: Carlos Lenkersdorf y Carlos Monsiváis, amigos muy queridos que ya no están, pero siguen estando.

Y empiezo por decir gracias: Gracias, Marcelo, por este regalo, esta alegría. Te digo gracias en nombre propio y también en nombre de los muchos sureños que jamás olvidarán su gratitud a México, el país de su exilio, refugio de perseguidos en los años de mugre y miedo de nuestras dictaduras militares.

Y quiero subrayar que México merece, por eso y por muchos otros motivos, toda nuestra solidaridad, ahora que esta tierra entrañable está siendo víctima de la hipocresía del narcosistema universal, donde unos ponen la nariz y otros ponen los muertos, y unos declaran la guerra y otros reciben los tiros.

Este acto generoso me honra por venir de quien viene. La ciudad de México está a la vanguardia en la lucha por los derechos humanos, en un amplio abanico que va desde la diversidad sexual hasta el derecho a respirar, que ya parecía perdido.
Y mucho me honra recibir esta ofrenda, porque mucho tiene de desafío: en nuestros países la independencia plena es todavía, en gran medida, una tarea por hacer, que nos convoca cada día.

En la ciudad de Quito, al día siguiente de la independencia, una mano anónima escribió en una pared: Último día del despotismo y primero de lo mismo.
Y en Bogotá, poco después, Antonio Nariño advertía que el alzamiento patriótico se estaba convirtiendo en baile de máscaras, y que la independencia estaba en manos de caballeros de mucho almidón y mucho botón, y escribía: Hemos mudado de amos.
Y el chileno Santiago Arcos comprobaba, desde la cárcel:

Los pobres han gozado de la gloriosa independencia tanto como los caballos que en Chacabuco y Maipú cargaron contra las tropas del rey.

Todas nuestras naciones nacieron mentidas. La independencia renegó de quienes, peleando por ella, se habían jugado la vida; y las mujeres, los analfabetos, los pobres, los indios y los negros no fueron invitados a la fiesta. Aconsejo echar un vistazo a nuestras primeras Constituciones, que dieron prestigio legal a esa mutilación. Las Cartas Magnas otorgaron el derecho de ciudadanía a los pocos que podían comprarlo. Los demás, y las demás, siguieron siendo invisibles.

Simón Rodríguez tenía fama de loco, y así lo llamaban: El loco. Decía locuras, como éstas:
Somos independientes, pero no somos libres. La sabiduría de Europa y la prosperidad de los Estados Unidos son, en nuestra América, dos enemigos de la libertad de pensar. Nuestra América no debe imitar servilmente, sino ser original.

Y también:

Enseñemos a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón: no a la autoridad como los limitados, ni a la costumbre como los estúpidos. Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra.

Don Simón decía locuras, y hacía locuras. Allá por mil ochocientos veinte y pico, sus escuelas mezclaban a los niños y a las niñas, a los pobres y a los ricos, a los indios y a los blancos, y también unían la cabeza y las manos, porque enseñaban a leer y a sumar, y también a trabajar la madera y la tierra. En sus aulas no se escuchaban los latines de sacristía y se desafiaba la tradición del desprecio por el trabajo manual. Poco duró la experiencia. Un clamor de indignadas voces exigía la expulsión de este sátiro que ha venido a corromper a la juventud, y el mariscal Sucre, presidente del país que ahora llamamos Bolivia, le exigió la renuncia.


A partir de entonces, anduvo a lomo de mula, peregrinando por las costas del Pacífico y las montañas de los Andes, fundando escuelas y formulando preguntas insoportables a los nuevos dueños del poder:

Ustedes, que imitan todo lo que viene de Europa y de los Estados Unidos, ¿por qué no les imitan la originalidad, que es lo más importante?

Este viejo vagabundo, calvo, feo y barrigón, el más audaz y el más querible de los pensadores de América, estaba cada día más solo, y solo murió.
A los ochenta años, escribió:

Yo quise hacer de la tierra un paraíso para todos. La hice un infierno para mí.
Simón Rodríguez fue un perdedor. Según la escala de valores de este mundo, que sacraliza el éxito y no perdona el fracaso, los hombres como él no merecen memoria.
Pero, ¿acaso no está vivo don Simón en la energía de dignidad que hoy recorre nuestra América de norte a sur? ¿Cuántos hablan por su boca, aunque no lo sepan, como hablaba en prosa aquel personaje de Molière que no sabía que hablaba en prosa?
¿Acaso don Simón no nos sigue enseñando, un siglo y medio después de su muerte, que la independencia es otro nombre de la dignidad? Es verdad que todavía pesa, y mucho, la herencia colonial, que aplaude la copia y maldice la creación y admira, como denunciaba don Simón, las virtudes del mono y del papagayo. Pero también es verdad que son cada vez más los jóvenes que sienten que el miedo es una cárcel humillante y aburrida, y libremente se atreven a pensar con sus propias cabezas, sentir con sus propios corazones y caminar con sus propias piernas.

Yo no creo en Dios, pero sí creo en el humano milagro de la resurrección. Porque quizás se equivocaban aquellos dolientes que se negaban a creer en la muerte de Emiliano Zapata, y creían que se había marchado a Arabia en un caballo blanco, pero sólo se equivocaban en el mapa. Porque a la vista está que Zapata sigue vivo, aunque no tan lejos, no en las arenas de Oriente: él anda cabalgando por aquí, aquí cerquita nomás, queriendo justicia y haciéndola.

Y fíjense ustedes lo que ha ocurrido con otro perdedor, José Artigas, el hombre que hizo la primera reforma agraria de América, antes que Lincoln y antes que Zapata.
Hace casi dos siglos, él fue vencido y condenado a la soledad y al exilio. En años recientes, la dictadura militar del Uruguay le erigió un ampuloso mausoleo, queriendo encerrarlo en cárcel de mármol. Pero cuando la dictadura intentó decorar el monumento con algunas de sus frases, no encontró ninguna que no fuera subversiva. Ahora el mausoleo tiene fechas y nombres de batallas, y ninguna frase. Involuntario homenaje, involuntaria confesión: Artigas no es mudo, Artigas sigue siendo peligroso.
Cosa curiosa: con tantos vivos que hablan sin decir, en nuestras tierras hay muertos que dicen callando.

Bienaventurados sean los perdedores, porque ellos cometieron la insolencia de amar a su tierra, y por ella se jugaron la vida. Pero está visto que el patriotismo es el honorable privilegio de los países dominantes: sólo los que mandan tienen el derecho de ser patriotas. En cambio, los países dominados, condenados a obediencia perpetua, no pueden ejercer el patriotismo, so pena de ser llamados populistas, demagogos, delirantes: nuestro patriotismo se considera una peste, peste peligrosa, y los amos del mundo, que nos toman examen de Democracia, tienen la mala costumbre de conjurar esta amenaza a sangre y fuego.

Bienaventurados sean los perdedores, porque ellos se negaron a repetir la historia y quisieron cambiarla.

Bienaventurados sean los perdedores, y malditos sean quienes confunden el mundo con una pista de carreras y lanzados a las cumbres del éxito trepan lamiendo hacia arriba y escupiendo hacia abajo.

Bienaventurados sean los indignados, y malditos sean los indignos.
Maldita sea la exitosa dictadura del miedo, que nos obliga a creer que la realidad es intocable y que la solidaridad es una enfermedad mortal, porque el prójimo es siempre una amenaza y nunca una promesa.

Bienaventurado sea el abrazo, y maldito sea el codazo.

Sí, pero… Cuántos perdedores, ¿no?

Cuando algún periodista me pregunta si soy optimista, yo contesto, sinceramente:
A veces. Depende de la hora.

Siempre me parecieron más bien inhumanos los optimistas full time.

Creo que el desaliento es un derecho humano, y de algún modo es también la prueba de que somos humanos, porque no sufriríamos el desaliento si no tuviéramos aliento.
Hay que reconocer que no es muy alentadora la realidad, que tiene la jodida costumbre de recompensar a los exprimidores del prójimo y a los exterminadores de la tierra, el agua y el aire. Y en cambio, las más apasionantes aventuras de transformación de la realidad suelen quedarse a mitad de camino, o se extravían y se pierden, y muchas veces terminan mal.

Hay que reconocerlo, digo, pero también cabe preguntar: Cuando esas lindas experiencias colectivas terminan mal, ¿de veras terminan? ¿No hay nada que hacer, sólo nos queda resignarnos y aceptar el mundo tal cual es, como si fuera destino? Hace pocos años, se puso de moda la teoría del fin de la historia. Más de uno se tragó ese sapo, a pesar de que el sentido común nos demuestra, con poderosa sencillez, que la historia nace de nuevo cada mañana.

Lo mejor de este asunto de vivir está en la capacidad de sorpresa que la vida tiene. ¿Quién podía presentir que los países árabes iban a vivir este huracán de libertad que están ahora viviendo? ¿Quién iba a creer que la plaza de Tahrir iba a dar al mundo esta lección de democracia? ¿Quién iba a creer lo que ahora puede creer ese muchachito plantado en la plaza durante días y noches, cuando dice: Nadie nos va a mentir nunca más?
Al fin y al cabo, cuando la historia dice adiós, o eso parece decir, ella nos está diciendo, o al menos murmurando: hasta luego, hasta lueguito, nos estamos viendo.
Y yo me despido de ustedes, ahora, que ya es hora, como la historia me enseñó, diciéndoles gracias, diciéndoles: hasta luego, hasta lueguito, nos estamos viendo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

COMPARTO ESTA CARTA DE UN DOCENTE, DE UNA ESCUELA PÚBLICA DE VILLA SOLDATI


El Viernes, 10 de diciembre de 2010 a las 10:04

Asunto: Sobre el Parque Indoamericano

Hola a todos:

Con infinita rabia y profundo dolor quiero compartir algunas palabras sobre lo que está pasando a pocas cuadras de la escuela donde trabajo.

No puedo hacer análisis macroestructurales ni quiero despotricar contra el fascista infradotado, simplemente contar que allí están, bajo toldos deshilachados y tapados por los mosquitos y el fango, las familias de tres alumnas mías.

Melanie reaparece hoy en la escuela, después de una semana, y me cuenta que su mamá y su papá, costureros de 20 horas por día, decidieron ir por un pedazo de tierra porque ya no aguantan más pagar el alquiler de $800 por las dos míseras piezas del hacinamiento donde viven con sus 5 hijas en la Villa Cildáñez. Dice que el dueño les cobra además $10 por cada día que se atrasan en la renta. "Y encima dice que es cristiano", sentencia.

Mónica me cuenta que su madre resistió todas las tinieblas de la noche desde el viernes en la precaria carpa que se armó con sus manos de obrera. Ayer no durmió bajo la lona: se la prestó a otra madre que aguantaba el viento con su niña aferrada al pecho.

Y hoy en la clase Mónica nos pregunta a todos, juro que textual: "yo no entiendo porqué la policía en vez de estar defendiendo a la gente se dedica a perseguir y matar a sus hermanos".

Aylén ya no tiene miedo. Está acostumbrada porque los domingos recibe el amanecer en La Salada, contando las monedas que le dejó el fin de semana. Siempre callada, hoy se desviste las vergüenzas para explicarnos que no hay robo y sí necesidad.

Melisa cuenta que en esos terrenos del Parque hace años que hay olor a muerto. Suele ella encontrar algunos huesos y más de una vez tuvo que escapar del horror de los cadáveres. Varios dicen que sí: todos saben que allí descartan los fiambres chorros y yutas. Ese baldío, cementerio del fin del mundo, es el "espacio público" que los hipócritas dicen defender.

Kevin nos cuenta, casi entre lágrimas, que desde su terraza de la villa 20 quiso ver, pero no pudo: lo cegó el humo de la furia y la represión.

Los demás escuchan, preguntan, comprenden porque viven igual. En medio de la intensa charla, Nicole se hace una pregunta sincera: "Yo no sé si esa es la manera de conseguir una casa".

Y Ariana impecable, vocera de muchos, comparte: "Yo tampoco sé si es la manera, pero lo que es seguro es que no lo hacen porque les gusta si no porque no les queda otra.
¿Qué harían ustedes si no tienen lugar donde vivir con sus familias?". Y vuelvo a jurar que el parlamento es casi textual.

Esto es algo de lo que pasó en el aula de quinto de la escuela 15 hoy por la mañana.
Y esto es también algo de lo que no pasó: ninguno le echó la culpa a los bolivianos, ninguno se quejó porque sí paga sus impuestos, ninguno temió porque le vayan a ocupar también el Parque Avellaneda, ninguno pensó que hay "vecinos" por un lado y "usurpadores" por el otro, ninguno pidió la policía para sentirse más tranquilo.
Eso es todo. Gracias por dejarme compartirlo.

Horacio

jueves, 16 de diciembre de 2010

Carta de Victor Heredia a su hermana, docente desaparecida.

Ah, sí. Ni la memoria ni la foto mienten: los zapatitos y el delantal blanco, tanto como las azaleas del cerco de casa. Y el lazo celeste, que sostiene la trenza y estira tu pelo negro desde la frente. Yo voy de inmaculado blanco también, pero el charol de mis zapatos es negro y recomendado, tres veces, para que no se me ocurra rayarlos durante la fiesta escolar. Todo el verde de esa mañana se abalanza sobre nosotros, que vamos de la mano calle abajo entre la polvareda que levantan los caballos de los repartidores, mientras mamá nos persigue con la mirada. Había luna también, una enorme luna diurna que insistió en quedarse junto a su ardiente compañero —vaya uno a saber la razón que esgrimiría el cosmos—, pero allí estaban ese día de banderines y escarapelas: un rayo de luna entre las hebras de tu trenza y un enorme sol destilando tu sonrisa. La memoria no miente, María Cristina.

Ese día dijiste que ibas a ser maestra, igual que aquella Lilué con alma de madrecita que nos enseñaba la Patria con mayúscula, tan cívica y azul como sus pájaros de tiza. O como el viejo Carlés, que nos alborotaba el pelo y juraba que San Martín se había llevado con él un pedazo de la dignidad argentina a Boulogne Sur Mer, para preservarla de los buitres. Tenías que ser maestra, lo confirmé temprano, con el café con leche de cada humilde mañanita nuestra, cuando te sentabas junto a mí para descifrar mis tablas de parir multiplicandos y me ponías un diez de felicidad si acertaba el acertijo, yo que siempre fui tan etéreo y olvidado de los números. Esa memoria huele a mandarinas, perfuma bajo el ardiente beso del ocaso, aquél rojo furioso que alertaba la tarde y se encaramaba con nosotros a la encina del jardín, abreviatura del cuadrado de la hipotenusa, rectángulo exacto de la infancia. Cómo te amaba. Y como te amo, mi pequeña docente. Te añoro así, tan zapatito blanco, tan trenza y guardapolvo inmaculado, sin ese rojo absurdo con que te mancharon, que no tiene nada que ver con el horizonte donde te imagino saludar cada día agitando banderas. Todavía te espero. Como deben esperar tantos a otros, con cintas azules en el pelo y banderines, piecitos inmaculados camino al cielo de los que jamás se irán de la memoria.
Me pregunto si no hubieras sido maestra en tu voluntariosa adultez, la de la militancia, la de la esperanza y las utopías, ¿qué cosa habrías sido? Y me respondo que de todos los oficios que existen en el mundo ese te iba perfecto. Lo aseguro yo, que fui tu compañero en el despertar de la conciencia. Lo afirmo yo, que tengo marcado un camino merced a las estrellas que fuiste sembrando, gota a gota, con tu sangre luminosa. Te escribo esta carta y es como si me estuviera enviando una postal al alma, porque allí está tu casa desde aquél 22 de Junio de 1976 cuando la dictadura supuso que podría vencerte. Una casa donde día a día me das lecciones sobre como sobrevivir a esta intemperie, sobre como tratar a la vida con dulzura a pesar del pretendido olvido que muchos quisieron imponer sobre tu generación de soñadores. Hermanita docente, impecable maestra de ese niño que todavía te consulta cuando el mundo desfallece y todo parece venirse abajo junto a los muros de Bagdad, junto a Aladino que ha perdido su lámpara y amontona llanto. En esta casa-alma estás, de guardapolvo blanco, con azul de bandera de escuelita de campo.

Dicen que tengo la culpa del sobreviviente, quizá tengan razón, un poco. Pero también tengo la convicción de que estás viva en cada colegial que florece en los rincones de esta patria nuestra, en cada alfabetizado. Te aseguro que ahora empiezo a ver tu sueño, creo que todos empezamos a verlo, después de tantas carpas blancas y políticos corruptos y abúlicos comienza a levantar vuelo entre nosotros. Yo digo que es tu sueño, prefiero atribuirte, como buen hermano, esa parte de savia que te corresponde cuando percibo ese florecer. ¿Falta mucho? No te quito razón. Falta mucho todavía. Pero mientras no permitamos que tu latido y el de tantos maestros de la vida se apaguen, tendremos esperanza, guardapolvos blancos, un mar de niños con cintas blancas y azules. Ese mar, esa nostalgia del futuro por la que ustedes se inmolaron, pronto será una sonrisa. Sobrevivimos para eso. No tengo dudas, hermanita.

Tu más enamorado alumno.


Víctor Heredia

lunes, 22 de noviembre de 2010

Día de la Soberanía Nacional



Si bien es un spot publicitario, resultó ser - después de haber visto muchos - el que juzgué más indicado, a fin de no herir la susceptibilidad de algún lector que pudiera anclarse en la consideración de la firma de los autores, impidiéndole este anclaje mirar desprejuiciadamente el video.
Luciano M. Cristaldo

viernes, 5 de noviembre de 2010

Los Nadie - ESB Nº 8 - Este domingo 7 de noviembre

Proyecto Jóvenes y Memoria. Recordamos para el Futuro 2010

“Los Nadie” - 3° 1° y 2° Construcción de la Ciudadanía

ESB N° 8

Domingo 7 de noviembre a partir de las 15 hs.

En plazoleta de Uriburu y 18

  • Exposición de Murales
  • Bandas de música en vivo
  • Stands de organizaciones adherentes

jueves, 28 de octubre de 2010

Encuentro Regional Programa Políticas Estudiantiles y Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico

Encuentro Regional Programa Políticas Estudiantiles y Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico

Sede: ISFD N° 79

Punta Alta Provincia de Buenos Aires

5 y 6 de Noviembre 2010

La Dirección Provincial de Educación de Educación Superior y Capacitación Educativa y la Dirección de Educación Superior de la Dirección General de Cultura y Educación llevará adelante una Jornada Regional de debate político y académico de los Programas Políticas Estudiantiles y Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico durante los días 5 y 6 de noviembre en la ciudad Punta Alta.

La realización de este Encuentro se inscribe en el marco de una serie de Jornadas de debate político académico destinados a docentes y estudiantes del Nivel Superior. Las Jornadas Regionales son organizadas junto a estudiantes, docentes y directivos del Instituto Superior de Formación Docente Nº 79 de Punta Alta, quienes vienen participando en el diseño y planificación de los mismos.

Información general

1- TEMÁTICA DE LA JORNADA

Las temáticas de esta Jornada son la Organización y Política Estudiantil, Democratización del Nivel Superior, Consejo Provincial de Educación Superior, Comunicación popular y Derechos Humanos; La Noche de los Lápices; la producción de materiales en lenguaje radiofónico, entre otros.

2- OBJETIVOS

Los objetivos de las Jornadas son promover el debate académico y político, incentivar la participación activa de las/los estudiantes y docentes en políticas públicas sobre memoria y derechos humanos, organización estudiantil y procesos de democratización, facilitar la apertura de espacios para la reflexión local y regional vinculando la memoria y los derechos a la educación, la vida cotidiana y las prácticas sociales de las comunidades donde se realizan las Jornadas.

3- DESTINATARIOS

Comunidad educativa del Nivel Superior de las Regiones 15-16-20-21-22 y 23, que comprenden los siguientes distritos: 9 de Julio, Chivilcoy, Pehuajó, Bragado, Carlos Casares, Trenque Lauquen, Carlos Tejedor, Rivadavia, Pellegrini, Gral. Villegas, Saliqueló, Tandil, Necochea, Balcarce, San Cayetano, Lobería, Tres Arroyos, Coronel Dorrego, González Chávez, Laprida, Coronel Pringles, Bahía Blanca, Carmen de Patagones, Villarino, Coronel Rosales, Púan, Coronel Suárez, Gral. Lamadrid, Guaminí y Tornquist.

4- LUGAR

Instituto Superior de Formación Docente nº 79

Rivadavia Nº 140

Teléfono 02932-421600/422657

Punta Alta

5- ALOJAMIENTO

Se informará a la brevedad a todos los inscriptos el lugar de alojamiento. El mismo está cubierto por la Dirección de Educación Superior.

6. TRANSPORTE. RENDICIÓN DE GASTOS

A los y las estudiantes y docentes inscriptos previamente se les cubren los gastos de transporte de larga distancia.

Estudiantes: deberán entregar al Equipo Contable el/los pasajes originales de ida y una fotocopia del/los pasajes de regreso con el fin de poder reintegrase en efectivo el valor de dichos boletos en Punta Alta. En caso de viajar en automóvil, se reintegra $ 25 cada 100 km. y deberán entregar un ticket fiscal con el valor total según los kilómetros que realizaron ida y vuelta.

Docentes: el trámite es idéntico al mencionado anteriormente, con la diferencia que el reintegro de los pasajes se realiza en la cuenta sueldo, a los diez días de realizado el evento. Los docentes deberán entregar entonces, además de los pasajes, la constancia de CBU.

EN TODOS LOS CASOS, NO SE PUEDE ABONAR CON TARJETA DE DÉBITO NI DE CRÉDITO. Es decir, solamente se reintegra el valor de los pasajes y/o el valor del combustible, cuando el mismo fue abonado en efectivo.

7- ALIMENTACIÓN

Todas las comidas –desayuno, almuerzo, merienda y cena- se encuentran cubiertas por la Dirección de Educación Superior y en la Agenda de actividades se informan los lugares donde se brindan las respectivas comidas.

8- ACTIVIDADES

Las Jornadas están compuestas de conferencias y actividades participativas distribuidas en 2 días. Los y las participantes deben asistir puntualmente a todas las sesiones de trabajo programadas. No se permitirán ausencias o llegadas tardías. En todo caso estas deberán justificarse. Le solicitamos adecuarse a esta disposición.

9- HORARIOS

Comienza el viernes 5 a las 8 hs y finaliza el sábado 6 a las 19 horas. El cronograma de actividades se enviará con la información respectiva al alojamiento a los interesados e inscriptos al encuentro.

10 – INSCRIPCIÓN

Los interesados deberán enviar una sólo ficha de inscripción (ver adjunto) por Instituto hasta el día martes 2 de noviembre (inclusive) a la siguiente dirección:
contra_elolvido@yahoo.com.ar

Agradecemos su difusión.

Saludos cordiales.

Programa Pedagogía de la Memoria y Proyecto Histórico

Dirección de Educación Superior

Dirección Provincial de Educación Superior y Capacitación Educativa

Teléfono: 0221- 4295313

Ingresar a Pedagogía de la Memoria

martes, 21 de septiembre de 2010

La recuperación del nieto 102, hijo de María Graciela Tauro y de Jorge Daniel Rochistein



La titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció la recuperación del nieto 102, hijo de María Graciela Tauro y de Jorge Daniel Rochistein, cuya identidad permanece aún en reserva, razón por la cual no se mostró en la conferencia de prensa.

"No es un caso sencillo. Está en un proceso duro, no único. Pero por la experiencia que tenemos éste va terminar bien", subrayó Carlotto al explicar el porqué de la ausencia y de la carencia de más datos del joven.

Carlotto, quien estuvo acompañada de otras Abuelas y de no menos de seis nietos recuperados, dijo que "fue el juez Rodolfo Canicoba Corral al que le correspondió decirle la verdad".

El juez federal número 6 le propuso al nieto identificado el cambio de ropa y obtuvo el asentimiento del afectado, quien entregó cuatro elementos de su vestimenta, según el abogado de las Abuelas, Alan Iud.

"En las cuatro prendas entregadas, la identificación fue positiva", agregó Iud.

En la conferencia estuvo presente el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, quien puntualizó que "este caso nos fortalece, a pesar de las medidas dilatorias que ocurren en el caso Noble-Herrera".

Desde Abuelas señalaron que el caso de la intervención activa del juez Canicoba Corral "sirve como antecedente de lo que puede hacer un magistrado para resolver la identidad de un joven apropiado".

Las Abuelas llegaron a detectar la pista de la verdadera identidad del joven a través de una información que salió de "alguien vinculado al aparato represivo", contó Carlotto.

El represor que se había apropiado del hijo Rochistein-Tauro está "prófugo y participa de la responsabilidad del caso la pareja".

"El nieto 102 salió de la ESMA en manos de éste criminal. Es parte del aparato represivo", añadió Carlotto, quien no quiso confirmar que fuera un marino ni un oficial superior de la Armada.

Carlotto admitió que "es un miembro retirado de las Fuerzas Armadas".

Los padres del nieto recuperado fueron secuestrados el 15 de mayo de 1977. Ambos padres eran oriundos de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.

El matrimonio fue secuestrado en Hurlingham, con María embarazada de cuatro meses.

La pareja fue vista en la comisaría 3 de Castelar y también en la Mansión Seré, que era administrada por la Fuerza Aérea.

Después fueron trasladados a la ESMA, donde en noviembre de 1977 María dio a luz un varón, asistida por el médico militar Jorge Luis Magnacco, según el testimonio de las víctimas que compartieron el cautiverio, afirmaron las Abuelas en la presentación del nieto recuperado número 102.

Fuente: LRA Radio Nacional Buenos Aires

viernes, 27 de agosto de 2010

BUSCAMOS UNA NIETA

Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, ya está muy viejita. Quiere alcanzar a reencontrarse con su nieta. Ayudémosla a que su carta recorra el mundo y, en una de esas, genere dudas en alguien...
Reenviemos la carta hasta al menos pensado. Que su llamado pueda recorrer nuevos circuitos, que no quede restringido solo a personas vinculadas a organizaciones de derechos humanos, que pueda llegar hasta Clara Anahí !!!!
Gracias


martes, 24 de agosto de 2010

UNA NIETA RECUPERADA DIO SU TESTIMONIO EN EL JUICIO POR AUTOMOTORES ORLETTI

Carla, la joven de la prodigiosa memoria

Fue apropiada por Eduardo Ruffo y recuperó su identidad en 1985. Vive en España y volvió para denunciar al represor, quien abusaba de ella cuando era niña, y a otros miembros de la banda de Aníbal Gordon.

“No tenía dudas de que Ruffo no aguantaría mi mirada”, dijo Carla Artés luego de declarar en tribunales.

Por Juan Carlos Martínez

Uno de los testimonios más importantes en el juicio oral y público que se sigue a los responsables de los múltiples delitos de lesa humanidad cometidos en Automotores Orletti es el que ofreció el 12 de agosto Carla Artés Company, quien, junto con su madre, Graciela Rutila, permaneció en ese centro clandestino de detención hasta que el asesino y torturador Eduardo Ruffo se apropió de ella. “Debo suponer que la persona que me llevó debe ser la misma que asesinó a mi madre”, dijo Carla en una parte de su preciso relato, clavando su mirada en Ruffo, pero el cobarde inclinó su cabeza hacia el piso. “No tenía dudas de que no aguantaría mi mirada”, diría luego de prestar su testimonio.

Hasta instantes antes del ingreso de Carla a la sala, Ruffo giró varias veces su cabeza para saludar con una sonrisa o un guiño de ojos a una rubia oxigenada que ocupaba una de las sillas del ala reservada a familiares y amigos de los verdugos. Ruffo, que se jactaba de ensayar tiro al blanco disparando a la cabeza de sus indefensas víctimas, se apropió de Carla cuando tenía poco más de un año y la mantuvo en su poder hasta dos meses después de haber cumplido los diez.

Serena, firme y segura, Carla hizo su relato y luego respondió a cada una de las preguntas que le formularon el fiscal, los miembros del tribunal, los abogados de la querella y la defensa de represores. El mayor impacto de su declaración fue cuando reveló que Ruffo había abusado sexualmente de ella mientras estuvo en su poder, siendo una niña.

Esto produjo la rápida intervención del fiscal, quien pidió a los jueces que se ordenara el trámite judicial previsto para casos de esa naturaleza. Uno de los defensores se opuso al pedido con el argumento de que se trataba de una cuestión de índole privada y ajena al tema que se estaba debatiendo. El presidente del tribunal anunció un cuarto intermedio de quince minutos que se prolongó más de una hora. Reanudada la audiencia, el juez informó a las partes que las actuaciones sobre la revelación de Carla pasarían al ministerio público.

Prodigiosa memoria

Carla era una niña cuando comenzó a ver los rostros de los principales miembros de la banda ultraderechista que dirigía Aníbal Gordon y que integraba, entre otros, su apropiador Eduardo Alfredo Ruffo.

Dotada de una prodigiosa memoria, aquella niña que hoy es una mujer de 35 años ofreció a los miembros del Tribunal Oral Federal número 1 detalles de lo que vivió en el hogar formado por Eduardo Ruffo, Amanda Cordero y Alejandro, otro niño que probablemente también es hijo de desaparecidos durante la dictadura militar (ver aparte).

En la sala sólo se encontraban tres de los acusados: el ex general Eduardo Cabanillas y los parapoliciales Eduardo Ruffo y Honorio Martínez Ruiz. En realidad, había un cuarto: el militar abogado Bernardo José Menéndez, condenado en primera instancia a prisión perpetua por secuestros y asesinatos durante la dictadura militar. A pesar de ese antecedente, Menéndez estaba en la audiencia como defensor de sus compañeros de crímenes, secuestros y torturas y hasta se dio el lujo de formularle algunas preguntas a Carla (ver aparte).

“Tengo una buena memoria fotográfica”, dijo Carla ante el tribunal. Recordó lugares, personas y otros hechos que quedaron grabados en su prodigiosa memoria. Mencionó el nombre del colegio al que concurrió hasta segundo grado, cuando Ruffo pasó a la clandestinidad para eludir la orden de captura que pesaba sobre él a poco de instalarse el gobierno democrático. “Era el Colegio Betania”, dijo Carla, que fue retirada de aquella escuela en 1984 y hasta el momento en que Ruffo fue detenido permaneció oculta en los distintos lugares elegidos por el genocida para no ser atrapado.

Ruffo utilizaba distintas credenciales con nombre falso y para que los niños no fueran advertidos en los controles de las rutas, Carla y Alejandro iban en el asiento trasero del auto, cubiertos por una manta y encima de la manta dos grandes perros de policía.

Esta situación se la contó Carla a su abuela el primer día que Sacha bañó a la niña. “¿Y estos rasguños?”, preguntó la abuela al observar la espalda de su nieta. “Son de los perros, abu”, respondió Carla.

Carla recordó que los Ruffo vivían en un departamento de Soler y Billinghurst, en el barrio de Palermo, donde su abuela Sacha pasó jornadas enteras indagando sobre la vida del apropiador de su nieta. Contó que Ruffo tenía una casa en Cariló y que allí vio desfilar a miembros de la banda de Aníbal Gordon. Dijo, también, haber visto en ese lugar un verdadero arsenal e identificó a Raúl Guglielminetti como uno de los asiduos visitantes.

El presidente del tribunal le preguntó a Carla si podía reconocer a alguna de esas personas, Carla asintió, y fue en ese momento cuando le entregaron una carpeta con fotos que fueron identificadas sólo con un número. Carla comenzó a observar la carpeta, hoja por hoja, y a medida que iba reconociendo a los personajes los mencionaba por su nombre y así reconoció al propio Ruffo, a Guglielminetti, a Gordon y a sus dos hijos y a otros miembros de la banda. En un caso en que no recordaba el nombre, Carla dio como dato certero que esa persona tenía dos hijos a los cuales identificó por sus nombres de pila.

En su fresca memoria Carla mantiene vivo el recuerdo del momento en que fue separada de su madre. Dijo que desde siempre grabó en su memoria el rostro de la persona que la retiró de su lado, que “era de tez blanca, ojos muy oscuros, barbado, que vestía una camisa blanca”.

Carla en agosto

Un cuarto de siglo atrás, Carla abandonaba el infierno en el que vivió durante nueve años. El 25 de agosto de 1985 fue rescatada de las manos de Ruffo, asesino y torturador de Automotores Orletti. Ruffo fue apresado en la quinta La Susanita, ubicada en el kilómetro 48 de la ruta 8, cerca de Pilar.

Otro 25 de agosto, pero de 1976, la niña y su madre fueron entregadas por la dictadura boliviana a su par argentina en la frontera Villazón-La Quiaca. Desde allí fueron trasladadas a Buenos Aires y confinadas en aquel centro clandestino de detención, tortura y muerte que funcionaba en el barrio de Flores.

Graciela, la madre de Carla, había sido detenida en Oruro, Bolivia, donde residía con su madre e hija, el 2 de abril de 1976 por su participación en una huelga de mineros. El padre de Carla –Enrique Joaquín Lucas López– fue asesinado en Bolivia por la dictadura de Banzer.

Matilde Artés, más conocida por el apodo de Sacha –madre de Graciela y abuela de Carla– inició la búsqueda de ambas desde España, donde se radicó escapando de las dictaduras que en la década del ’70 se instalaron en este continente.

El 14 de julio de 1984, Sacha llegó a la Argentina con un dato preciso que las Abuelas de Plaza de Mayo habían obtenido a través de intensas investigaciones: establecieron el nombre del apropiador de Carla.

“En quince días me llevo a mi nieta a España”, dijo Sacha en el mismo aeropuerto en aquella fría mañana del invierno porteño. Fueron dos largos y traumáticos años los que debió esperar para cumplir aquel sueño.

Dos años más tarde, Sacha y Carla dejaron la Argentina por decisión propia, porque la inestabilidad política generada tras el levantamiento carapintada despertó fundados temores sobre los riesgos que corría la niña en aquel contexto. Hacia España vuelve Carla un cuarto de siglo después de haber regresado a la vida, al amor y la libertad.

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