Pedagogía de la Memoria
miércoles, 3 de abril de 2013
El borrador que Eduardo Luis Duhalde le presentó a Néstor Kirchner en 2003
lunes, 25 de marzo de 2013
Organismos de Derechos Humanos en la Web
De la Página Investigación y Enseñanza de la Comisión Provincial por la Memoria
Abuelas de Plaza de Mayo
http://www.abuelas.org.arAmnesty International - Argentina
http://www.amnesty.org.arAsamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH)
www.apdh-argentina.org.arAsamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Plata
http://www.derechos.org/apdhlpAsociación de Ex -detenidos Desaparecidos
http://www.exdesaparecidos.org.ar/Asociación Madres de Plaza de Mayo
http://www.madres.org/Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels)
http://www.cels.org.ar/Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas
http://www.desaparecidos.org/familiares/Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
http://madresfundadoras.org.arMovimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH)
http://www.medh.org.arServicio de Paz y Justicia (Serpaj)
http://www.serpaj.org/Hijos por la Identidad, la Justicia,contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.)
http://www.hijos.org.ar/Comité Argentino de seguimiento y aplicación de la Convención Internacional sobre los derechos del Niño
www.casacidn.org.arMemoria Abierta (Acción coordinada de organizaciones de derechos humanos)
www.memoriaabierta.org.arPáginas que reúnen información sobre nuestro pasado reciente y las violaciones de los derechos humanos:
Aprender de la Historia
http://www.aprender-de-la-historia.de/BazarAméricano. El sitio de la Revista Punto de Vista
http://www.bazaramericano.com/Comisión Interamericana de Derechos Humanos (C.I.D.H.)
http://www.cidh.org/Desaparecidos en Argentina
http://www.desaparecidos.org/arg/Equipo Nizkor
http://www.derechos.org/nizkor/arg/The Vanished Gallery
http://www.yendor.com/vanished/sábado, 23 de marzo de 2013
lunes, 3 de septiembre de 2012
Jornada de Reflexión y Memoria del 6 de septiembre
El 6 de septiembre de 2012 en el Salón de Actos de la Escuela de Educación Secundaria N° 1 de Balcarce, realizamos la 1era. Jornada del Ciclo "Golpes de estado cívico militares en la Argentina del Siglo XX". Estuvo dedicada al ejercicio de memoria colectiva en torno al golpe de estado cívico militar (¿religioso?) del 6 de septiembre de 1930, perpetrado por la banda católica ultramontana, integrista, nacionalista de Uriburu contra el gobierno democrático de Hipólito Yrigoyen.
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que haga morfar…
la indiferencia del mundo
- que es sordo y es mudo -
recién sentirás.
Verás que todo es mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa…
¡Yira!... ¡Yira!...
Aunque te quiebre la vida
Aunque te muerda un dolor
no esperes nunca una ayuda
ni una mano, ni un favor.
Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao…
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyes que a tu lado
se prueban las ropa que vas a dejar…
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!
viernes, 17 de agosto de 2012
Revolución. El cruce de los Andes - Avance
jueves, 16 de agosto de 2012
Ordenaron el traslado de Menéndez
En cuanto al traslado de Menénedez, el Tribunal tomó la decisión "en función de lo informado por la Junta Médica del Hospital Nacional de Clínicas de la ciudad de Córdoba, que concluyó que el mismo se encontraría en condiciones físicas de afrontar las instancias de un proceso judicial en cualquiera de sus modalidades".
El juicio se desarrollará en la sede del Superior Tribunal de Justicia que está ubicado en el quinto piso del edificio de la Avenida Perón 258, en el que también funciona el correo central local.
Fuente: Página 12 - Jueves 16 de agosto de 2012
Así informaron los diarios de la dictadura cívico militar en 1976.
Carlos Murias y Gabriel Longueville - Dos muertes como mensaje a Angelelli
Por Alejandra DandanTreinta y seis años después empieza el juicio por el asesinato de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, parte de la pastoral del obispo Enrique Angelelli, en una parroquia de Chamical. Los secuestraron el 18 de julio de 1976, los tuvieron en la Base de la Fuerza Aérea dilleel pueblo y arrojaron los cuerpos muertos dos días después con los ojos vendados y marcas brutales de tortura. Angelelli, que había ordenado a Carlos en Buenos Aires, celebró la misa de cuerpo presente. Cinco días más tarde fusilaron a un laico y quince después ejecutaron al obispo en el falso accidente de ruta que la Iglesia siempre ocultó junto con una carpeta con las investigaciones de los crímenes. El juicio empieza en una trampera llena de pedidos y contrapedidos de los dos acusados para que se detenga. Pero finalmente estamos aquí. La persecución a la pastoral y el trabajo de los curas por las tierras con el movimiento campesino será eje del juicio.
–¿Carlos había recibido amenazas?
–El 24 de marzo lo que empezó fueron las detenciones. Dos curas fueron detenidos, pero lo que hacían eran detenerlos en la ruta cuando iban de un lado a otro, les hacían parar el auto. Los tenían cuatro o cinco horas interrogándolos y los dejaban ir. También con las monjas. Después los citaban a la Base. A Carlitos lo citaron en junio, lo sé por él. Lo acompañó otro cura. Le dijeron: “¡Qué cristianismo es el de ustedes! ¡Eso no es cristianismo!”. Entre marzo y junio hubo muchas citaciones. Después vino Augusto Pereyra, lo citan, no va y caen a buscarlo a la casa de una feligresa. Y tiene que ir. Decían que Chamical era un nido de guerrilleros. Ahora yo creo que Carlitos lo presentía.
–¿Por qué?
–Lo vimos en junio (en Córdoba) cuando murió papá. Le dijimos que se cuidara. “No creo que se animen con un obispo”, nos dijo. Cuando vuelve a Chamical, aparece De Tomasso (alguien cuyo nombre está en la causa, ligado a otra escena en la que un comodoro de apellido Bario aparece a comienzos de los ’70 como dueño de una extensión de 68 mil hectáreas en el oeste de Chamical. Carlos, Gabriel y Angelelli trabajaban con los campesinos ahí para intentar alguna organización contra los que querían embaucarlos. Aquel De Tomasso reapareció en Córdoba mientras se llevaban adelante esos trabajos). Un día nos dijo: “¡Díganle a su cuñado que se calle la boca!”. Esa noche fuimos al teléfono de mi mamá. Llamamos a Carlitos y nos dijo: “No vuelvan a llamar a la parroquia, ni me hablen desde lo de mami. No importa, nosotros ya sabemos”. ¡Cómo no iban a saber, si la Base estaba enfrente de la parroquia! O sea, no había que decirles a los militares qué hacían ellos.
–Un día antes del secuestro Carlos dio una misa.
–Cuentan las feligresas que va a dar misa en la parroquia de Santa Bárbara. Y cuando termina la misa dice: “Recen por este cura que está amenazada la vida”. Cuando (uno de los dos acusados del juicio, el ex comisario Domingo Benito) Vera las cita a declarar, le cambian lo que dicen. Vera siempre manejó la causa, desde el primer momento.
–¿Cómo vive este momento?
–Con una terrible ansiedad, con mucha angustia porque en esta provincia somos minoría y esperando que al final salga la verdad. Durante todos estos años he tratado de aportar todo. Pero estoy esperando, esperando que al final el bien triunfe sobre el mal.
–¿La angustia es por lo que usted llama blindaje político de los acusados?
–Yo veo que Vera, oriundo de Chamical y del que todo el mundo sabe que estuvo ahí, porque lo vieron, porque dejó de ir a la Iglesia, nunca estuvo preso en estos 36 años. Tiene parientes en la cámara de Chamical; su abogado los tiene en el superior tribunal, y así. Yo veo que tiene mucho respaldo político. Y la angustia es porque ya en una oportunidad la Justicia provincial hizo un juicio con sólo dos imputados (dos ex convictos); ningún juez encontró conexiones locales, fueron absueltos y terminamos prácticamente con nosotros imputados. Ahora me da miedo de que pase lo mismo, pero me alientan los abogados, la querella de la Secretaría de Derechos Humanos y el fiscal de Córdoba.
Cristina acaba de llegar de Córdoba con su hermana. Revuelve unas carpetas y desde adentro de una bolsa saca dos fotos chiquitas en blanco y negro. El cura Carlos bautiza a uno de sus hijos. Era enero de 1976. En la foto Carlos la abrazó: “A mí me dijeron que ese abrazo me iba a acompañar toda la vida –dice–, así, acá, me lo imagino en el juicio”.
Fuente: Página 12 - 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
Pablo Javier Gaona Miranda el nieto 106 que recupera su historia
(Fuente: Diario digital de la agencia de noticias Télam - Política, 07/08/2012, 17 hs.)
lunes, 23 de julio de 2012
viernes, 20 de julio de 2012
Homenaje a Luis Conti en el Concejo Deliberante
No sé, por ejemplo, que fue lo que sucedió allí, en el interior de cada uno de los asistentes del público, creo que debe haber sido en menor o mayor medida movilizante, más sólo lo creo, no me sobran las certezas. Puedo sí intentar arrimarme a las variables que determinarían esas distintas medidas, seguramente - pienso - no habrá impactado del mismo modo, por ejemplo, en un concejal (estaban los concejales presentes) del palo político de Nicola y Bart, que en otro que participa de la ideología Juez Thayer al que poco puedan importarle categorías tales como 'la explotación del hombre por el hombre o el atropello contra la dignidad humana'.
No me refiero a que alguno de ellos sea anarquista, eso sería de una incoherencia manifiesta, no se puede ser anarquista y poder del estado al mismo tiempo, a no ser que se padezca esquizofrenia ideológica, pero sí se puede ser concejal y tener simpatía por los oprimidos, o incluso - si es que así fuere - tener conciencia de serlo.
El monólogo se insertó en el homenaje organizado por la Asamblea Permanenente por los Derechos Humanos (con la adhesión del CAIE del ISFDT32) a Luis Conti, actor balcarceño detenido-desaparecido durante la última dictadura cívico militar, el 19 de junio de 1976. Son efectivamente muchos los puntos de contacto entre el texto y lo que podría ser el discurso válido de un detenido desaparecido, les dejo aquí un fragmento:
"Quiero que quede bien claro que siempre he luchado por terminar con el crimen en la tierra, no sólo el crimen que la ley y la moral oficial condenan, sino también ese otro crimen que admiten y protegen: la explotación del hombre por el hombre y el atropello contra la dignidad humana. Y si hay alguna razón por la que aquí se me juzga, si hay alguna razón por la que van a condenarme, es por esa y por ninguna otra. Usted, Juez Thayer, ha estado en contra nuestra desde antes de conocernos. Le bastó con que éramos anarquistas para convertirnos en asesinos. Permítame decirle lo que creo: No son nuestros pecados los que se han juzgado aquí. Son nuestros sueños. Nuestras esperanzas. Eso es lo que han condenado. Lo que creen que podrán matar. Y quieren hacerlo tan solo porque estos sueños nuestros les amenazan la realidad. Soñamos cambiar el odio por amor, y aquí es el odio el que tiene poder. Soñamos un hombre solidario, y esta realidad solo se mantiene con la competencia salvaje. Creemos en la verdad y la libertad y aquí solo valen la opresión y la mentira. Descubrimos que los derechos y privilegios, aquí se adquieren y se mantienen solo por la fuerza. Comprendimos que en nombre de Dios, de la ley, de la patria, se cometen los delitos más feroces; que los pueblos se encuentran corrompidos en el corazón, los sentimientos y la mente por obra del ejemplo y la voluntad de los gobernantes. Pero también entendimos que la igualdad es la única base moral sobre la que puede regir el contrato social humano. Y que si nosotros, y la generación que nuestras mujeres llevan en sus vientres no somos capaces de modificarlo habremos fracasado todos, y la humanidad seguirá siendo cada vez mas mísera y mas infeliz."
lunes, 18 de junio de 2012
Francisco 'Paco' Urondo (10 de enero de 1930-17 de junio de 1976
pero lo he derrotado
para siempre; sé que futuro y memoria se vengarán algún día.
Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la
Cenicienta, aunque algunos
me recuerden con cariño o descubran mi zapatito
y también vayan muriendo.'
domingo, 15 de abril de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
Carlos Pagliere (ex juez) declaró en el juicio de Olavarría y fue aplaudido

En la edición de Página 12 de hoy - domingo 11 de marzo de 2012
Testimonio y homenaje
Carlos Pagliere hizo lo que pocos, aceptar en plena dictadura un hábeas corpus y salir a buscar a un perseguido. Tuvo que dejar la carrera judicial, pero el expediente que abrió entonces fue clave para la causa de hoy.
Carlos Pagliere fue el juez que investigó durante la dictadura las primeras horas del secuestro del abogado laborista Carlos Moreno, de Tandil. El sumario que reconstruyó ahora es una de las pruebas más importantes del juicio oral a los represores que se lleva a cabo en Olavarría. El juez actuó en base a un hábeas corpus impulsado por el Colegio de Abogados de Azul y por abogados de Tandil y Olavarría. Usó su auto particular, cargado con la máquina de escribir, un secretario, un defensor y un fiscal, con los que lograron encontrar en la oscuridad la casa donde había estado Moreno en uno de sus frustrados intentos de huida. Por las presiones que recibió, Pagliere salió a buscar apoyo hasta en la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires. La respuesta de los jueces y su periplo, que incluyó la decisión de renunciar a la Justicia, acaba de ser relatada en el juicio oral por el ahora ex magistrado. En plena sesión, recibió un caluroso y emocionado homenaje de toda la sala.
“Me causó una fuerte impresión el reconocimiento que hizo la sala y que me aplaudieran, porque realmente yo sentí que no debía ser así”, dice Pagliere. “Claro, uno hace las cosas que normalmente se debe esperar de alguien con una función pública. Lo único que hice fue cumplir fielmente el juramento que asumí y eso ha sido mi manera de manejarme en la vida, no quiero espectacularidad porque sería destruir lo hecho en cuarenta años de ejercicio.” En momentos en que las causas de lesa humanidad echan luz sobre la inacción de buena parte de las estructuras judiciales durante la dictadura, aquello lo convierte en un juez singular. No sólo por el desempeño o las presiones, sino incluso por cómo explica que aún no sabe si su intervención no precipitó finalmente el asesinato de Moreno.
“Me intriga –dice– y no creo que alguna vez pueda dilucidarlo, que mi intervención no haya precipitado que se le diera muerte a Moreno. Eso siempre lo he llevado conmigo como una carga muy pesada, no lo voy a poder develar, pero creo que pasó al día siguiente de que yo estuviera en el campo al que él llegó escapándose cuando era prisionero.”
En abril de 1977, un grupo de abogados pidió verlo en su despacho. Pagliere los recibió, le dieron un hábeas corpus y uno de ellos le dijo que Moreno había sido visto en la comisaría primera. “Rápidamente me voy en mi auto particular, con mi secretario y escribiente”, dice el ex juez. “Le doy la noticia al fiscal y al defensor de turno y por supuesto por la discreción necesaria, quería ser sorpresivo. En Tandil allano la comisaría, pero no estaba ahí y allano los otros dos posibles lugares que eran la comisaría segunda y el destacamento de Villa Italia, pero todo dio negativo.”
El juez volvió entonces a la Comisaría 1a, donde encontró a otros abogados que le dijeron que aparentemente había un testigo que había visto a una persona que podía haber sido Moreno, en las afueras de la ciudad. Lo dejaron por escrito e inmediatamente el juez salió para la sierra.
“Era de noche, yo no conocía la zona así que no podría hoy identificarla. Llegamos, el lugar no tenía luz y me acuerdo que tomamos la declaración al hombre con un sol de noche que de pronto se apagó y generó una sensación bastante fea, porque yo tenía la íntima convicción de que en algún lugar cercano debía estar el doctor Moreno, porque de la manera que había llegado no podía estar muy lejos de ahí.”
El hombre les dijo que había visto a una persona barbuda, con el torso desnudo, descalzo, con los pies lastimados, que le pidió auxilio, pero que él se negó a dárselo por miedo. El juez se retiró pero al otro día buscó una foto de Moreno; le pidió a un dibujante que le agregue una barba y volvió a llamar al testigo que lo identificó como el abogado. Ese tipo de contrapruebas son las que consolidaron el expediente. Como sucedió cuando el jefe de la Regional Azul lo llamó para decirle que tenía una prueba que podía entregarle o no, en alusión a la política de desaparición. Finalmente lo hizo, le dio el saco de un traje que había encontrado en un alambrado. El juez nuevamente volvió a contrastar si era de Moreno y hoy cree que lo dejó el abogado, para avisar que había pasado por ahí.
En el relato hubo otros puntos importantes. Un nuevo llamado del jefe de la Regional para avisar que en un radiograma le estaban pidiendo información sobre el juez. Como los únicos que manejaban los radiogramas eran las fuerzas de seguridad, Pagliere no tiene duda de dónde venían las preguntas. Luego lo llamó uno de los abogados que había impulsado la denuncia y le avisó que estaba totalmente presionado. En ese contexto, el juez decidió entrevistarse con el presidente de la Corte Suprema bonaerense, Gerardo Peña Guzmán.
“Me di cuenta de que estaba poniendo en riesgo a mi familia. Arriesgarme yo no era tanto problema porque yo sabía que era mi deber. Pero había gente de por medio, abogados, y entonces me pregunté: cómo hago para mantener la discreción y a su vez que se sepa esto sin que trascienda. Decidí ir yo mismo y en soledad a La Plata, me llevé una fotocopia del sumario y me entrevisté con Peña Guzmán.”
“Mire, doctor –le dijo–, estoy investigando una cuestión que quiero que el máximo tribunal conozca. No vengo a pedir instrucciones porque sé lo que tengo que hacer pero quiero que se sepa por si pasa algo.” Peña Guzmán le pidió dos horas. Pagliere volvió y lo recibió otro ministro, del que no da su nombre porque está muerto. “Me recibe en el salón de verano de la Corte, que es una sala especial en la que se hacían los acuerdos de los nueve jueces, un lugar que impone formalidad, digamos, una actitud reverencial hacia la idea de la Justicia.”
“¿Qué está haciendo usted investigando esta causa?”, le inquirió el ministro. Le dijo que era un tema de la Justicia militar. Pagliere respondió: “Hasta este momento, lo que tengo es que ha desaparecido una persona, yo soy un juez penal e intervengo ante un hábeas corpus y hasta he encontrado una punta”. El ministro repitió sus palabras y Pagliere insistió: “Creo en la Justicia pero siento que me están pidiendo algo que no es lo que mi deber me pide”.
El ministro le pidió entonces otras dos horas. Pagliere decidió renunciar al cargo de juez. Cuando volvió lo recibió Peña Guzmán. El juez le habló de la renuncia, pero Peña Guzmán le dijo que él mismo había aprendido que las cosas debían pelearse desde adentro. Mientras conversaban, de pronto sonó el teléfono. Era el entonces ministro de Justicia de la provincia, Jaime Smart, que ahora que es juzgado dice no haber hecho nada. Smart llamaba para decirle que en ese momento el Primer Cuerpo estaba dando a publicidad que Moreno había muerto en un enfrentamiento.
Este viernes, al terminar su alegato, los fiscales de la causa saludaron los actos de Pagliere y anunciaron que iniciarán una causa por lo actuado en esos años contra los miembros de la Corte Suprema provincial.
Imagen del Diario El Eco de Tandil









